Blogia
ClacKeta

Atrapado por Prison Break

Atrapado por Prison Break

Título original: Prison Break

Emisión en España: 2ª Temporada próximamente en La Sexta
País: Estados Unidos
Año inicio: 29 de agosto de 2005
Género: Drama - Acción
Dirigida por: Paul Scheuring (creador), Fred Gerber y Greg Yaitanes
Guión: Nick Santora
Producida por: Paul Scheuring, Dawn Parouse, Marty Adelstein y Matt Olmstead

Intérpretes: Wentworth Miller - Michael Scofield
Dominic Purcel - Lincold Burrows
Amary Nolasco -
Sucre
Peter Stomare . John Abruzzi
Muse Watson - Charles Westmoreland
Robin Tunney - Veronica Donovan

Inquietante, intrigante e incombustible. Estas tres palabras definen claramente las claves que han hecho de Prison Break (FOX/La Sexta) una de las series más populares en Estados Unidos. Reúne todos los ingredientes de una buena película de suspense, pero con una ventaja adicional, los capítulos duran cuarenta minutos y pueden dejar al espectador en vilo durante una semana.

La serie se centra en un complot político, de esos que tanto gustan a los americanos y de los que se han hecho infinidad de producciones. Sin embargo, Prison Break añade a la trama una enrevesada fuga, componente que convierte el serial en un auténtico cóctel molotov.

Todo empieza cuando encarcelan a Lincoln Burrows, condenado a la silla eléctrica por haber asesinado al hermano de la Vicepresidenta de los EE.UU. Su hermano, Michael Scofield, decide diseñar una meticulosa fuga de la penitenciaría de Fox River, tatuándose todo el torso con anotaciones bien disimuladas del mapa de la prisión. A Michael no le queda otra opción más que ser deteneido y encarcelado en el mismo centro que su hermano, así que roba un banco.

Una vez dentro, los dos hermanos tienen que superar mil y un obstáculos para seguir adelante con su magnífico plan, mientras que en el exterior Veronica, abogada de Michael y exnovia de Lincoln, intenta averiguar quién (y por qué) quería que el hermano de la Vicepresidenta fuera asesinado.

Hasta este punto, Prison Break tiene todo lo necesario para ser un éxito televisivo, y si encima le añadimos que casi todos los protagonistas son de muy buen ver y las complicaciones que atraviesan cada vez están más al límite, es imposible no engancharse.

A pesar de declararme adicto crónico a la serie (me he tragado los 59 capítulos que componen las tres temporadas en tres semanas), creo que las situaciones que llegan a vivir en unos pocos días roza la locura extrema. Cada vez que se arregla uno de los problemas que dificultaba la fuga, surge uno de mayor calibre. Los tatuajes que ayudan a Michael a acordarse del mapa de la prisión cada vez son más rebuscados, hasta tal punto que lleva tatuado el diámetro exacto de un tornillo que le sirve para abrir una puerta.

Puede que sea porque he visto todos los capítulos seguidos, pero creo que los métodos de provocar suspense e intriga en el espectador son muy repetitivos y cargantes. Los puntos de inflexión de cada capítulo están en los mismos minutos y la serie sigue un patrón de “una de cal y una de arena” que canta mucho.

Aún así, tengo que reconocer que Prison Break sorprende por muchas cosas. El típico pensamiento de “este no puede morir porque es el prota”, esta serie se lo pasa por las narices y mata a quien le venga en gana si eso hace que la trama avance. Bravo, Prison Break. Al fin una serie que no duda en cargarse a la guapa, al guapo o al bueno de turno. Además, el recorrido personal de cada uno de los personajes está tan logrado que cualquiera se puede identificar con al menos uno de ellos.

Prison Break es una serie que ha encontrado tan acertadamente lo que engancha a la gente que los que nos hemos enganchado nos damos cuenta de los trucos que emplean. Aún así, el ritmo frenético y la repensadísima trama (que, por el amor de Dios, espero que algún día tenga fin) hace de esta serie un hito dentro del suspense televisivo.

 

Gorka Ortiz de Zárate

0 comentarios