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ClacKeta

Título: 21 Black Jack

Año: 2008

Duración: 123 minutos

País: EUA

Director: Robert Luketic

Reparto: Jim Sturgess, Kate Bosworth, Laurence Fishburne, Kevin Spacey, Liza Lapira, Josh Gad, Masi Oka, Aaron Yoo, Sam Golzari

Productora: Columbia Pictures

“A ganar, a ganar, pollo para cenar”. Con esta frase empieza la videoclipera película 21 Black Jack que nos cuenta como llegaron un grupo de jóvenes ha convertirse en expertos contadores de cartas para ganar en los casinos (bueno, de hecho en un único casino, al que siempre acuden, en el que siempre ganan y de donde nunca los echan).

Ben Campbell es un tímido y brillante estudiante de la Universidad de Massachussets que encuentra la manera de pagarse la matrícula entrando a formar parte de un grupo de dotados estudiantes que viajan a Las Vegas cada fin de semana con el único objetivo de hacerse ricos jugando al Black Jack, poniendo en práctica las tácticas estadísticas que su brillante profesor de matemáticas, interpretado por Kevin Spacey, les ha inculcado.

21 Black Jack hace del juego sucio y la avaricia por ganar su línea argumental. Una línea bastante simple, un profesor que recluta a sus alumnos más dotados para vencer el sistema, y a partir de aquí todo previsible. Niño estudioso pero un poco patoso se enamora de chica lista y guapa. Acaban juntos. El chico deja de lado a sus amigos empollones para juntar-se con la jet-set de la universidad y ganar “pasta” a saco. Los pillan. Hacen unos trueques con la policía, i el cabecilla, el profesor de matemáticas, acaba arrestado y ellos libres como alegres pajarillos preparados para volver a formar un nuevo equipo, eso si, con la pandilla de los empollones. Es decir, nada que no hayamos visto hasta el momento.

Quizá, lo más interesante que presenta la película es la táctica que usan para contar las cartas, aunque la manera de explicar-lo no queda del todo bien resuelta y las explicaciones no se hacen cercanas ha gente que no conozca formulas matemáticas. Por lo demás, las tácticas y señales que usan para indicar a los jugadores que la mesa esta caliente resultan demasiado evidentes e incluso cómicas, dando a veces la sensación de novatos, cosa que en la película queda claro que no son ya que llevan tiempo burlando al sistema. Resulta inverosímil pensar que nadie se da cuenta de que juegan en equipo ya que siempre están juntos, llegan juntos al hotel, están juntos en la discoteca…y todo ello en el mismo casino fin de semana tras fin de semana. Si bien es cierto que usan disfraces, pero hay que ver, con una peluca i un bigotillo lo solucionan y eso les permite burlar el detector facial que se supone tan potente y eso junto con lo gestos hacen perder credibilidad a la película y que al final te la acabes tomando un poco a risa.

Otro punto que afecta negativamente a la película es su duración. Creo que le sobra la media hora en la que solo nos enseñan como juegan una vez y otra vez sin aportar nada nuevo al argumento y al desarrollo de la película. Sin esa media hora, la película ganaría más en ritmo, que en un principio lo tenía pero que se ve cortado por esa innecesaria media hora en la que no pasa nada, porque ya vemos durante todo el film como juegan y también ganaría en interés.

En cuanto a las localizaciones, la mayor parte de la película transcurre en el Casino de Las Vegas y un poco en la ciudad, cosa que dota a la película de la exuberancia de la cual goza la ciudad y le da ese punto de lujo que requiere cuando todos van ganando dinero, se van de fiesta, grandes comidas, grandes compras… el despilfarro de los nuevos ricos, cosa que también transmite la ciudad. El resto de la película transcurre en Massachusets, una ciudad hibernal y gris que le aporta a la película ese ambiente de que siempre todo es lo mismo, una sensación de rutina que también quiere transmitir el film cuando Ben Campbell vive allí, dando una sensación aburrida de la ciudad y a su vez de su vida.

En cuanto al reparto de actores, se nos hace raro ver a una Kate Bosworth de chica lista, aunque los tópicos también están para romperlos pudiendo decir que su interpretación, como la de los demás, es correcta. No hay nadie que sobresalga, ni siquiera el gran Kevin Spacey, que también estuvo correcto, aunque en su caso he de decir que durante el transcurso de la película me transmitía sensación de inseguridad, de desconfianza, y esa sensación se hizo realidad cuando quiso hacerles la pirula a sus discípulos, y creo que eso es bueno, que un actor te transmita algún tipo de sensación que sea acertada con sus actos e interpretaciones ya que si luego se transmiten al público es un triunfo para el actor y un reconocimiento a su trabajo de interpretación.

 Aunque el ritmo no es todo lo acelerado que cabria esperar la película tiene dinamismo y eso hace de ella un film con un evidente carácter de entretenimiento que no lleva detrás un gran trasfondo. En definitiva, una película recomendable para pasar un buen rato entretenido, pero nada más.

Esther Huguet

 

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